Las matemáticas están presentes en muchas situaciones cotidianas aunque los niños todavía no sean conscientes de ello.
Contar juguetes, ordenar objetos por tamaños, reconocer formas o repartir materiales son actividades sencillas que permiten comenzar a desarrollar el pensamiento lógico-matemático.
Las matemáticas se comprenden mejor cuando se pueden tocar
En Educación Infantil, trabajar únicamente con números escritos puede resultar demasiado abstracto.
Los materiales manipulativos permiten que conceptos como cantidad, tamaño, orden o clasificación puedan verse y experimentarse de manera concreta.
Contar objetos antes que memorizar números
Reconocer el número 5 es importante, pero comprender que representa cinco objetos lo es todavía más.
Podemos trabajar este concepto utilizando bloques, fichas, lápices, juguetes o prácticamente cualquier objeto disponible.
Qué conceptos lógico-matemáticos se pueden trabajar
- Números y cantidades.
- Conteo.
- Formas geométricas.
- Colores.
- Clasificación de objetos.
- Series y secuencias.
- Orientación espacial.
- Comparación de tamaños.
- Resolución de pequeños retos.
Clasificar y ordenar también es aprender matemáticas
Pedir a un niño que agrupe objetos por colores, formas o tamaños ayuda a desarrollar su capacidad de observación y razonamiento.
También podemos crear series sencillas alternando colores u objetos y pedirle que descubra qué elemento debería aparecer después.
Las matemáticas están en la vida cotidiana
No es necesario preparar siempre una actividad específica para trabajar conceptos matemáticos.
Podemos contar cuántos platos necesitamos para poner la mesa, comparar qué objeto es más grande, identificar formas durante un paseo o repartir materiales entre varias personas.
Resolver pequeños retos
Plantear preguntas sencillas ayuda a desarrollar el razonamiento: ¿qué ocurre si añadimos otra pieza?, ¿cuántos objetos quedan?, ¿qué figura encaja aquí? o ¿cómo podemos ordenar estos elementos?
El objetivo no es encontrar rápidamente la respuesta correcta, sino ayudar al niño a pensar y probar diferentes posibilidades.
Comprender antes que memorizar
Durante esta etapa, las matemáticas deberían plantearse desde la experimentación y el descubrimiento.
Cuando los niños pueden manipular, probar y relacionar lo que están aprendiendo con situaciones reales, los conceptos empiezan a tener sentido y se construye una base mucho más sólida para aprendizajes posteriores.
Alba García


